
Esta vez en Srinagar nos tomamos un jeep compartido hacia a Leh. Los tremendos autos llamados Tata Sumo, juntan hasta a nueve ajustados pasajeros con el beneficio de demorarse menos y se supone saltar poco, aunque al final de cuentas es el camino el terrible no solo los arriesgados choferes.
El largo trayecto se hace en mas de un dia, tuvimos que alojar en un pueblo en medio del camino llamado Kargil, lo que no estuvo exento de sorpresas. Compartimos el jeep entre otros con un joven indio quien junto a su hermano tienen una agencia de turismo en Leh. Samil fue un perfecto guia, orientandonos en todo, nos mostro un alojamiento muy sencillo y barato en Kargil y nos invito al auditorio del pueblo para participar de una charla de dos profesores de la Universidad de Londres, precisamente sobre Ladakh donde nos estabamos insertando. Escuchamos atentos con una taza de chai sobre como nacieron los himalayas cuando India subcontinente choco con Asia y como afectan los cambios climaticos en las montanhas mas altas del mundo, con horror vimos glaciares desapareciendo y rios en sequia, cruzando los dedos para que esta importante informacion les afectara tanto a los locales como a nosotros. La gran sorpresa la llevamos cuando a modo de ejemplo proyecto la imagen de una de las ciudades mas contaminadas del mundo: Santiago! Primera vez en dos meses de viaje que alguien sabe siquiera donde queda nuestro pais.
A las 7 am del dia siguiente ya estabamos apretujados en nuestro jeep ansiosos por llegar a Leh. Al frente nuestro viajaban unas mujeres tipicas de la zona que con un nulo ingles solo se reian de nosotros, mientras que el monje aplastado al lado de Marito les hablaba en Ladakhi sobre los significados de los multiples colores de las montanhas. En el paisaje cada vez mas alto y seco, resaltaban rocas de colores en un fondo de muros color arena.
Probablemente seis, siete u ocho horas mas tarde (ya dejamos de contar, siempre dicen menos de lo que realmente es) llegamos a Leh, centro de Ladakh, lo mas parecido a Tibet que hemos visto. Y por supuesto, lleno de turistas.
EL sr Dolma, duenho del guest house con mismo nombre, nos recibio con los brazos abiertos con una pieza luminosa al costado de un frondoso huerto. Solo con eso y el clima perfecto, a veces bastante fresco, nos sentiamos en el cielo. Los primeros dias los tomamos con mucha calma, para acostumbrarnos a la altura que varias veces nos dejo sin aliento. Disfrutamos de relajadas comidas en uno de los tantos rooftop restaurants, paseamos por el pueblo y caminamos por angostas calles hacia el palacio casi en ruinas que se empinaba en las alturas desde donde disfrutamos de la extensa vista hacia mas y mas montanhas.
Junto a todos los turistas aparecen las agencias de turismo que ofrecen un sinfin de variedad de actividades para entretenerse y conocer la zona. Nuestra cuidada eleccion fue hacer Rafting y Moto.
Todos los que han estado en Pucon alguna vez habran hecho de seguro Rafting por el Rio Trancura y hay que reconocer que somos de lo mas atrevidos ya que el que hicimos en Leh no se comparaba a ese en velocidad y emocion, excepto que estabamos a 3.500 metros de altura por el Indus River en medio de los Himalayas. Wow! Que paisaje, que vista, que rio, que paseo. Mario hasta fue el unico de nuestra balsa que se atrevio a tirarse un piquero en una zona mas tranquila, exquisito segun el, solo que algunas nubes opacaron su alegria augurandole una hipotermia que solo termino en piel de gallina (Angelica y Catucho, seguro que es de familia, todos ustedes se habrian atrevido). Lo mas simpatico fue terminar el rafting con un riquisimo y caliente almuerzo en una zona de camping junto a los integrantes de varias balsas.
Al dia siguiente, arrendamos una espectacular moto Enfield, tipo Harley Davidson India, toda una odisea donde Marito saco aplausos. Pueden leer la historia con sus propias palabras mas arriba.
Ladakh esta separado de Tibet por enormes muros de rocas y hielo, sin embargo en esta zona reside una enorme comunidad budista tan importante como la de sus vecinos, protegida a lo largo del tiempo por la misma geografia. En invierno solo puedes llegar hasta aca en avion, una sabia decision dado el complicado camino incluso en verano. En la entrada de su ciudad mas importante, Leh, esta asentada una gran base militar india que protege las fronteras con Pakistan y China, aunque su mayor trabajo actualmente es arreglar caminos y puentes.
El paisaje es muy seco, con algunos verdes valles y siempre colores en el cielo. En todo Ladakh tienes las banderitas tipicas tibetanas, que flamean preciosas en los despejados cielos azules, aquellas filas de cuadrados de telas rojas, azules, verdes, naranjas y blancas que simbolizan un elemento cada una. Las van sumando unas sobre otras, a las viejas y decoloradas se suman las frescas y brillantes como podran ver en las multiples fotos que aparecen.
Otra caracteristica de Ladakh son los monasterios budistas conocidos como Gompas los que se incrustan en los cerros mas altos como si hubieran nacido ahi. Todos estos misticos y a veces aislados lugares estan abiertos para visitas. Nosotros tratamos en mas de una oportunidad de coordinar nuestros paseos con visitar una puja, los rezos y cantos matutinos, pero para ser honestos no logramos levantarnos a las 4 am. Para colmo de mala suerte, estabamos ansiosos por ver un enorme buda de 14 metros de altura que lamentablemente no pudimos conocer, el dia que llegamos hasta Thiksey Gompa, estaba cerrado! Como en todas partes del mundo, los monjes budistas son tratados como reyes, viajan gratis, comen gratis, visten zapatillas y gozan riendose con historias, con gusto alguno de los que habla ingles te explicara lo que quieras saber.
Con mucha paz y tranquilidad, nos llenamos los pulmones de aire puro y empezamos lentamente a bajar de los himalayas que tan bien nos habian acogido. No sin antes comprar varias banderitas para algunos afortunados amigos.
